
Me gustaría que cerrasen los ojos por un momento y piensen en la primera vez que volaron.
¡Pedro! ¡Pedro! ¡Pedro! Se llama Pedro, es de Sevilla, tiene 30 años y le gusta que le recuerden anécdotas y travesuras que ha cometido. Me escaparé volando cuando algo no me guste. Me escaparé volando cuando algo no me guste. Me escaparé volando cuando algo no me guste. A Pedro no le gusta que le obliguen a hablar, el contacto físico y las voces agudas. Me gustaría que cerrasen los ojos por un momento y piensen en la primera vez que algo les resultó incomprensible. Nos encanta como anda Pedro. Al andar va bailando por la ciudad. Encuentra recorridos invisibles e infinitos.
Y finalmente, el hombre escapó volando con una sonrisa por encima de sus cabezas.


